Día Internacional de la Mujer
El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, me encontraba como todos los años, participando y acompañando a tantas de las organizaciones con las que ActionAid une sus esfuerzos en Guatemala en la lucha por los Derechos de las Mujeres.
Mientras caminabamos por las calles de la zona 1 de Guatemala, reflexionaba sobre por qué el día de la mujer y por qué cada año veía a más mujeres, más organizaciones y más iniciativas? Y veo la por el ejercicio pleno de nuestros derechos como mujeres es incansable, y que año con año realizamos con miles de mujeres para alcanzar el respeto a nuestros derechos y dignidad. Los abusos, las relaciones desiguales de poder, la opresión, exclusión, machismo, femicidio y otras manifestaciones de violencia contra las mujeres siguen presentes en la sociedad guatemalteca y hacen que organizaciones como ActionAid las mantengan en el centro de sus acciones y continuemos exigiendo la autonomía de las mujeres y la erradicación de la violencia, para la construcción de nuevas formas de relacionamiento.
En el Día internacional de la Mujer, diversas organizaciones de mujeres y feministas, comparten análisis y reflexiones. La periodista guatemalteca Marielos Monzón citaba justamente en esa fecha “la situación actual en Guatemala y lo que ha ocurrido históricamente, como la guerra civil en los años 80s, han dejado pobreza y marginación, acentuadas en mayor grado en la población indígena y rural, colocando a las mujeres en alto grado de vulnerabilidad y exclusión, violentando sus derechos a la salud, alimentación, vivienda, educación, etc. En el 2011, según el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva registró 376 muertes maternas, 9 de 10 de estas pudieron evitarse. La Encuesta de Salud Materno Infantil 2008 – 2009 refleja la prevalencia del 29% en mujeres de edad fértil. En el 2011, se registraron 3,046 partos en niñas de 10 a 14 años, lo que refleja falta de educación reproductiva, acceso a salud y un 30% de abusos sexuales, adicional se tienen rurales no reportados”. Agregando en mi propia reflexión que el femicidio[1] (1) es uno de los mayores agravantes, asesinatos y violencia contra las mujeres, además de los roles y estereotipos de subordinación a los hombres que aún se manifiestan enormemente en mi país.
Conforme avanzabamos en la marcha, recordaba que he sido testiga y partícipe de distintas acciones a favor de las mujeres y mi sensación de la situación se tornaba preocupante al recordar rostros, nombres, sentimientos de mujeres cercanas, rurales y urbanas, por quienes hemos luchado, a quienes hemos apoyado y que hacen más fuerte nuestra causa en pro de los Derechos Humanos.
Sin embargo, la esperanza la proporcionaba la fuerza y valentía de las mujeres en la marcha, hacía memoria de cómo a lo largo de estos años en ActionAid hemos podido no solo proveerles de necesidades básicas, sino construir capacidades políticas y organizativas a todo nivel. Sentía consuelo y satisfacción al sentirme en lo personal y en lo institucional parte de los cambios en las relaciones desiguales de poder y equidad con muchas de las mujeres de San Carlos Alzatate (PLD7) que años atrás sería impensable que estuvieran acá en la ciudad, presentes y activas. Veía un mayor número de aliadas y aliados en la lucha y la articulación de la lucha de los movimientos sociales en la ciudad con las iniciativas rurales, resultado de varios años de esfuerzo.
Concluimos nuestra marcha frente al Palacio Nacional, donde se leyeron y repartieron manifiestos y peticiones al gobierno, gobiernos locales, así como a los Diputados del Congreso. Por supuesto que es un largo camino y aún falta por recorrer para resolver los problemas de fondo. Estamos muy motivadas y se necesitan unir más esfuerzos en esta lucha, no solo en Guatemala sino alrededor del mundo. Estaremos presentes en iniciativas políticas, campañas, en el campo, en la ciudad, pero necesitamos de su solidaridad y apoyo para lograr grandes cambios y seguir dirigiendo nuestras acciones en contra de la pobreza e inequidades y por el respeto de los derechos humanos, principalmente de mujeres y niñez. Ustedes qué piensan? Nos acompañan?
[1] Según el decreto número 22-2008 Ley contra el femicidio y otras formas de violencia contra las mujeres, capítulo II inciso e. Femicidio: muerte violenta de una mujer ocasionada en el contexto de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, es ejercicio del poder de género en contra de las mujeres.